La Revista Gimnástica es un evento eufórico, realizado cada año con la participación de todos los grados de nuestra institución educativa. Es uno de los episodios más esperados, pues se ven reflejados el trabajo en equipo, la creatividad y demás habilidades con el fin de obtener el trofeo ganador para cada categoría. Cada año se escoge una temática que inspira las coreografías, vestuarios y puestas en escena de los diferentes cursos. Esta diversidad temática convierte la jornada en un verdadero espectáculo lleno de color, energía y talento.
Los estudiantes compiten por categorías, buscando destacar en aspectos como coordinación, originalidad, expresión corporal, vestuario y fidelidad a la temática. Las presentaciones se realizan frente a un jurado, directivos, padres de familia y toda la comunidad educativa, quienes son testigos del esfuerzo y compromiso que cada grupo deposita en su show.
Más allá de ser una simple competencia, muestra valores como la disciplina, el respeto y ese espíritu deportivo que nos caracteriza, mientras sale a fluir a través de movimientos y expresiones que buscan transmitir, más que alegría, un amor por el arte hacia el público.
Se acerca la XXI Revista Gimnástica Recreísta, un evento de música, baile y cultura en el que los estudiantes hacen su mayor esfuerzo en sus presentaciones. El futuro sábado 14 de junio, a primera hora de la mañana, todo el plantel educativo —incluyendo profesores, directivas, estudiantes y padres de familia— estará presente en el coliseo, listos para ver el desfile de presentación por cursos. Luego, al iniciar el evento, un estudiante escogido de los mayores grados llevará en sus manos la antorcha que da inicio a todo.
Pero, aunque esto es muy simbólico, muy pocos conocen su significado. En este artículo me propondré a explicarlo.
El origen de la denominada “llama olímpica” se remonta a la Antigua Grecia, en donde, durante los Juegos Olímpicos, mantenían prendida una llama en la polis sede de los juegos. Se cree que esta tradición evoca el mito griego de la obtención del fuego. Según la mitología griega, el titán Prometeo engañó a los dioses y robó del taller de Hefesto el fuego, abandonó felizmente el lugar y se lo llevó consigo en una caña hueca. Lo trajo a la Tierra y se lo dio a los humanos; esto permitió el progreso cultural, económico y social.
Otra interpretación de la llama olímpica es la representación de la pureza, la razón y la búsqueda de la perfección, valores que son fundamentales para el espíritu olímpico.
En cuanto a su historia más actual, nos remitimos a los Juegos Olímpicos de Ámsterdam de 1928, juego en el que se reintrodujo la llama olímpica con el propósito de señalar en qué parte de la ciudad se estaban celebrando los juegos. Más tarde, en los Juegos de Berlín de 1936, el presidente del Comité Organizador, Carl Diem, propuso una carrera de relevos con el fin de conmemorar los antiguos Juegos Olímpicos.
La simbología actual consiste en representar el paso del pasado al presente, conectando los Juegos Olímpicos de la antigüedad con los modernos. Encendida en Olimpia, Grecia, mediante un ritual que evoca la pureza del fuego sagrado, la llama viaja por distintos países hasta llegar a la sede olímpica, representando la paz, la amistad y el espíritu de competencia global. Cada portador de la antorcha encarna valores como la esperanza, el esfuerzo y la diversidad, haciendo del relevo no solo un acto ceremonial, sino un mensaje de unidad mundial.
Sin duda, los primeros organizadores de la Revista Gimnástica reconocieron el valor del mensaje transmitido por la llama olímpica y quisieron ajustarla a nuestro contexto estudiantil con tan profundo gesto. Ahora que ya conoces el significado de aquella antorcha que vemos todos los años, espero que, cuando los estudiantes corran cargando la llama, puedas comprender el trasfondo de dicho acto y recordar cómo el peso de la historia recae sobre nuestros hombros.
Hanna Noel
Junio 14, 2025
Promoción Atlantis
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